Entrevista a Futuro Terror

                                                                         Nuestro nuevo colaborador Edu se lanza a hacer unas preguntas a FUTURO TERROR con motivo de la salida de su último LP “Precipicio” que acaba de publicar BCORE con muy buenas críticas.

 

Edu: Antes de nada, enhorabuena por la selección para el ciclo AIEnRUTa. Sorprende gratamente veros en una lista que parece más orientada a bandas de pretensiones profesionales y/o que practican estilos más comerciales, y también el criterio de un jurado de periodistas y programadores de salas con un grupo que en las entrevistas no suele callarse su opinión sobre la escena y la prensa musical, el patronazgo de eventos y circuitos por grandes marcas, los megafestivales, etc…

Jose: Muchas gracias por la enhorabuena, no digas muy alto lo de nuestra opinión a ver si nos lo van a quitar jajajaja. No, es broma, la verdad es que las críticas que hacemos son algo que casi todo el mundo piensa, y en realidad no van contra sujetos individuales en concreto sino más contra el sistema en sí. Es decir, los negocios en un mundo capitalista se rigen por las normas del sistema capitalista, no es que sus dueños sean malas personas, es que juegan con esas normas porque son las que hay. En un mundo como el musical en el que apenas hay regulación ni estructura sindical pues claro, más injusticias todavía, pero ya digo, la culpa es nuestra de los músicos por no organizarnos y por no alzar la voz, yo la alzo solo un poquitín y ya parece que soy super revolucionario, pero en realidad es porque hay una mayoría que tristemente se calla por miedo a no entrar en ciertos circuitos, festis, etc.

 

Edu: Haciendo media de los tres discos, está claro que sigue habiendo una marca de la casa tanto en lo musical como en las letras, pero que como es lógico, vais asimilando influencias de lo que veis, oís o vivís según el momento, y deshaciéndoos de otros sonidos. Hablando con otra gente sobre Futuro Terror, tengo la impresión de que sois banda con seguidores a los que les pesan los cambios: “Los Plátanos y Ansaldo si me molaban pero esto no;  el primero de Futuro era punk pero luego ya es pop…..” Seguramente a Precipicio le caiga el sambenito de ser  “oscuro y triste”.

J: En realidad, la gente que necesita que algo sea Punk o que sea Pop o que sea alegre o que sea triste para que le guste, suele ser gente a la que no le interesa tanto la música como otras  cuestiones. Todas las personas que conozco a las que les gusta realmente la música escuchan mil etiquetas diferentes y les fascinan canciones que expresan distintas emociones y se mueven en categorías diferentes. Yo llevo tiempo más interesado en crear algo que se mueve en las categorías de lo trágico y lo épico. Me la pela mucho si es punk, pop, bakalao, regaeton o copla. Eso si, el chandal metal nunca lo entendí jajajajaja Pero volviendo a la pregunta, cada vez que haces algo nuevo, hay gente nueva a la que le interesa y gente a la que le deja de interesar, y creo que la gente que se preocupa por ello termina desviándose de su objetivo artístico para de alguna manera venderse. Nosotros hacemos lo que nos gusta a nosotros, que es lo que siempre hay que hacer, dicho esto, mi banda favorita de este país es Fasenuova, y creo que en parte han llegado a hacer la maravilla que hacen porque jamás se preocuparon por contentar a la peña.

 

Edu:En una conversación con un amigo común, él reflexionaba sobre que la mayoría de la gente que escucha música, parece necesitar compulsivamente comparaciones: que el disco de Mengano suene al tercero de Fulano; etiquetarlo con el estilo X o la escena Y; y que si no lo ubican o les suena medianamente novedoso, (si esto es posible a día de hoy) ya no es gran cosa. Nos arriesgamos a que ahora si ya no se pillan los riffs a lo Wipers, Radioactivity o Parálisis, el rock-critic de andar por casa se decepcione.

J: Pues creo que ya está contestado con lo anterior, pero básicamente el rock-critic sin saber muy bien lo que es un rock-critic me suena a persona muy aburrida. En cualquier caso en este país no se hacen críticas malas, o se hacen a escondidas, los medios casi siempre dicen que todo es mejor que lo anterior. Así que creo que no nos arriesgamos a nada. Podríamos hacer un disco de techno-house (que sería un truño porque no tenemos ni idea de esa música) y muchas revistas dirían que es la hostia

Edu:Puede decirse a grandes rasgos que os caracterizáis por un estilo en los textos de corte tenebrista, retratar la realidad social como poco alentadora y las relaciones sentimentales cuanto menos como complicadas  (básicamente el mundo que nos toca vivir a menos que seas extremadamente naíf). Difícil casar con un público bajo el síndrome del frat,  que a día de hoy , parece que al asistir a un concierto sólo busca una especie de juerga padre-erasmus algo artificiosa, corear letras pueriles, bailar la conga y grupos “divertidos”.

J: jajajaja es cierto que eso del síndrome frat existe, pero bueno, no hay que exagerar, la mayoría de gente tiene momentos frat y momentos de ser un poco más seria jajaja, Nosotros tenemos mucha suerte a la hora de conectar con el público porque hacemos canciones que en realidad entran muy bien, tienen estribillos. Imagínate la gente que hace industrial así un poco experimental y eso, para ellos nosotros seremos un grupo súper frat, jajaja.

 

Edu:Según el catecismo de muchos músicos o artistas, no suele reconocerse el beber directamente de otras fuentes, y sí el proclamar que se “caga arte” (cierto también que algo como “generar incendios de nieve con una lupa enfocando a la luna” no salen de Espronceda). Vosotros no tenéis rubor en reconocer vuestras lecturas, películas o discos de cabecera, montar con ellos collages para textos y guitarras, con lo cual cada disco funciona como un catálogo de filias y pasiones, a modo de fanzine sónico. ¿Está la originalidad  sobrevalorada? Personalmente, si un disco me parece bueno, no lo lastra que “huela” a otros o sea un ejercicio de estilo (véase Coneheads, por ejemplo).

J: El arte no se caga, el arte normalmente se trabaja, y además el arte es una continua reinterpretación de referentes, yo creo que el problema de que la gente piense que caga arte es que en los colegios no se estudia historia del arte con Gombrich. El arte siempre es expresión de lo que pasa a tu alrededor y sobre todo reeinterpretación de un montón de referentes artísticos que te interesan. Yo para escribir las letras intento leer mucha poesía y aprender, y evidentemente no tengo problema en decir que aprendo muchísimo de grupos de ahora incluso de amigos míos como Nico de Fantasmage o Diego de la Plata o Hugo de Sierra. Dicho esto no creo tanto en el hecho de que la originalidad esté sobrevalorada como en el hecho de que la originalidad normalmente es una gran mentira.

 

Edu:Como fan de la literatura y el cine fantástico y de ciencia ficción, aplaudo que se dignifiquen como formas de expresión tan válidas como  otros géneros “mayores” o de pedigrí más cultureta; y particularmente en el campo del rock,  hacerlo sin caer en los tópicos de una imaginería ultraclonada y resobada por cientos de bandas tras  los Cramps o los Misfits…

J: Muchas gracias por el piropo, en realidad hay muchísimo material de una calidad brutal sobre todo en los rusos de principios del siglo XX, también me gusta romper esa idea capitalista que hay hoy día en el imaginario de la gente de que la URSS era una especie de lugar escalofriante en el que no se podía crear, cuando en realidad durante mucho tiempo fue vanguardia de muchas cosas que desconocemos.

 

Edu: Hablemos un poco de política, aprovechando la militancia de Jose. Como parece narrar “Eurasia ya no es nuestra”, en cada vez más países de Europa, la derecha ha avanzado colonizando instituciones y arraigando en la ciudadanía; sin que nadie se diera cuenta lo mismo que no notas que tienes el pelo más largo el jueves que el miércoles, como decía Joe Strummer. Como implicado, ¿qué solución ves a una izquierda que en general se ve autocomplaciente y desdibujada, que ha perdido la credibilidad y el contacto con la calle?

J: Necesito muuuuuchas palabras para contestar a esto como es debido. Pero básicamente la solución que yo veo pasa por una organización de izquierda en la que pierda peso lo electoral y gane peso lo organizativo. Es decir, una organización de izquierda que esté más preocupada por trabajar en la calle como tú dices. Los partidos de izquierdas han pasado de ser partidos con una organización sectorial que trabajaban mucho dentro de la fábrica, el sindicato y el movimiento vecinal a ser partidos que se organizan en áreas de trabajo temáticas que terminan siendo tremendamente endogámicas. Organizan actos y formaciones interesantísimos a los que solo asiste gente que ya está más que concienciada. Ese es uno de los mayores problemas, ahora con la irrupción de podemos y el discurso de la transversalidad hemos retrocedido muchísimo en ese sentido y es algo súper preocupante. La gente se ha desmovilizado pensando que con un buen resultado electoral se pueden cambiar las cosas, pero estar en las instituciones burguesas sin que haya un verdadero tejido social organizado y de izquierdas no sirve absolutamente para nada. Siento decirlo, pero es así. Así que toca trabajar muchísimo en concienciar a la gente, generar tejido, y sobre todo muuuuuucha solidaridad. Ese es el camino.

 

 

Edu: En el siglo pasado, Jose Antonio hablaba de la dialéctica de las pistolas y los puños cuando se ofende a la justicia o a la patria; a la vista del desenlace de las manifestaciones durante el referéndum independentista, solo habría que hablar de porras para refrescar el discurso. ¿Cuál es el futuro de organización social cuando cualquier movimiento de protesta es criminalizado tachándolo de extremista y antidemocrático e ipso facto reprimido?

J: Bueno, es que en realidad poco ha cambiado desde el siglo pasado, ya sabes, lo de que se dejó todo atado y bien atado no es ningún chiste. Por eso el futuro de la organización social pasa por generar espacios de reflexión e información al margen de los medios de comunicación que están todos controlados por grandes empresas, y también pasa por modernizarse un poquito, igual empezar a hacer otro tipo de protestas un poco más originales. Vivimos en un mundo llenísimo de contradicciones que se pueden poner fácilmente en evidencia. Pero bueno ahora mismo creo que lo más importante es que plataformas como la red de solidaridad popular o los distintos colectivos antifascistas sean capaces de estar bien organizados y de responder a lo que se nos está viniendo encima. La mejor arma contra el fascismo es la solidaridad como decía antes. Es importante que toda esa gente que piensa que es muy patriota pero que es de clase obrera se dé cuenta que intereses defienden unos y que intereses defienden otros y que sus intereses no los defienden ni Rajoy ni Puigdemont, sus intereses los defienden los que son trabajadores como ellos y para defenderlos hay que organizarse. La patria debe ser algo de lo que sentirse orgulloso cuando no es algo que te oprime. Y si eres trabajador y vives en un país capitalista primero deberías preocuparte por cambiar tu país y luego ya sentirte orgulloso de él, pero en cualquier caso es sólo eso, un constructo político, la solidaridad debe traspasar todas las fronteras siempre.

 

Link Wray – Link Wray & The Wraymen

Artista: Link Wray and the Wraymen Álbum: Link Wray and the Wraymen
Año de publicación: 1960 Sello: Epic

Escucha el disco. Click Aquí.

1.Caroline
2. Slinky
3. Right Turn
4. Rendezvous
5. Dixie-Doodle
6. Ramble
7. Hand Clapper
8. Raw-Hide
9. Lillian
10. Radar
11. Comanche
12. Studio Blues

Un Shawnee maltratando una guitarra. Imponiendo una cruda y visceral forma de entender el rock and roll producto de un carácter forjado en la pesadilla americana.
Creció en el seno de una familia pobre de nativos americanos cuyo cabeza de familia se había quedado turulato luchando en las trincheras de la I Guerra Mundial. Arrastrándose en una miserable vida de noches a la intemperie, mendicidad, explotación y para colmo, persecución por parte del Ku Klux Klan. El mismo decía en una entrevista:

Elvis de joven fue pobre pero blanco.  Yo además de pobre era Shawnee.

El Estado solo se acordó de él en la llamada a filas para participar en la Guerra de Corea, allí contrajo una tuberculosis que le haría perder parte de un pulmón. Los médicos le dijeron que se olvidase de cantar. Cuando regresó, relegó la voz en sus composiciones y se centró en el sonido de la guitarra. Encontaría en la distorsión un sólido refugio.  Todo el dramatismo de su vida saldría a chorros a través de un sonido descarnado, potente y atrevido. Salvaje para la época. Junto a sus hermanos, en The RayMen, saboteaba los cimientos de un rock and roll domesticado.

Rumble abrió la caja de los truenos. Un sonido cuya saturación parecía tocar el lado oscuro del alma. La llamada a la revuelta. Cundió la alarma entre los sectores rancios de la sociedad americana y en muchas radios la canción fue vetada por entender que incitaba a la delincuencia juvenil. Esta publicidad, como no podía ser de otra manera, provocó que el single entrase directamente en la lista de los más vendidos de Estados Unidos.

Link Wray apostaba por un estilo hosco, sin florituras pero con actitud y contundencia. Sus sellos siempre intentaron purificar su sonido, nunca lo consiguieron, les mandaba a hacer puñetas. Ahí estaba, el hombre salvaje, tupé, gafas oscuras, chupa de cuero y siempre irreverente en las entrevistas. Fiel reflejo de su música.

 

El poli y el minero

La foto:

Eran hombres en bandos opuestos en una de las disputas industriales más agrias del siglo XX. Pelotas de golf, piedras y monedas afiladas volando de un lado al otro, cargas de policías a caballo, y el dirigente de los mineros en huelga de Gran Bretaña, Arthur Scargill, detenido en el campo a las afueras de la planta de carbón de Orgreave, Rotherham, South Yorkshire, fueron algunas de las cosas que sucedieron unos días antes.

Pero por un instante, en un día de junio de 1984 pareció haber una relación entre uno de los agentes de la sólida línea de oficiales en gabardina y un minero que les tomaba el pelo, tocado con un casco de policía de juguete, apuntándoles con los bigotes. Cuando el fotógrafo de The Guardian Don McPhee apretó el botón de su Nikon, los labios de los dos hombres empezaron a moverse; se adivinaba en ellos una sonrisa, no una mueca de desdén.

[Casi simultáneamente The Redskins, la banda de York formada por skins comunistas sacaron su single “Keep on keepin’ on”, su mayor éxito comercial que por supuesto hablaba de la huelga de los mineros ingleses.]

Es una fotografía que ha sido impresa hasta la saciedad: en libros, en revistas, en camisetas y hasta en la cubierta del programa de una obra de teatro sobre la huelga de 1984-5. Pero la relación central en la imagen ha permanecido siendo un misterio.

¿Quiénes eran estos dos hombres y qué es lo que estaba pasando por sus cabezas?

La Batalla de Orgreave

McPhee (el fotógrafo), que murió hace dos años, nunca lo supo. Tuvo de salir corriendo a refugiarse en una parte segura del campo de batalla mientras los 5.000 mineros del piquete trataban de detener a dos convoys de camiones que abandonaban el lugar para repostar gasolina en la acerería de Scunthorpe. Ninguno de los redactores de pies de fotos y artículos que acompañaban a la fotografía durante los años lo supo, y los amigos del minero que recortaron la fotografía original del periódico y la pegaron en el tablón de anuncios de su club social apenas se dieron cuenta cuando la cinta adhesiva perdió el pegamento y la fotografía cayó al suelo y fue barrida.

Hasta que a finales del año pasado Tony Parker, un veterano ejecutivo de la BBC, estaba pensando en ideas para conmemorar el 25º aniversario de la huelga y se cruzó con esta fotografía en Internet. Meses después, tras haber llamado a lo que parecía que eran todos los mineros y agentes de policía en Gran Bretaña que habían participado en la huelga y buscando pistas hasta en Tennesse, fue cuando la colega de Parker, Lucy Smickersgill, desenterró la historia de George “Geordie” Brealy, el minero, y Paul Castle, el policía.

“¡Georgie!”, exclama Graham Howells, el camarero del club social de la mina de Yorkshire Main donde la foto colgó una vez, junto a una más pequeña, que aún está allí colgada, de Brealey como el guardapalos del equipo de cricket de la mina. En la cara de Howell se esboza una sonrisa: “No puedes más que reírte cuando te acuerdas de Geordie.” Jim Cook, que estuvo al lado de Brealey en Orgreave, está de acuerdo: “Si podía hacerte un favor, lo hacía. Siempre tenía una sonrisa en los labios.”

Brealey, sin embargo, murió en 1997, 12 años después de que los mineros regresasen al trabajo en Yorkshire Main en marzo de 1985, con la cabeza bien alta, pero comprensiblemente derrotados tras su desastrosamente fallido último combate. Tenía sólo 53 años. Había sido transferido por breve tiempo a la mina de Maltby cuando Yorkshire Main cerró al año siguiente, pero su corazón se había resentido. Sufrió una serie de ataques al corazón y terminó en una silla de ruedas, incapaz de hablar. Fatalmente, la parálisis se extendió a la garganta y se asfixió mientras comía un sandwich de huevo.

Brealey murió en la casa en la que nació, una casa adosada de ladrillos en Markham Square, una calle del pueblo minero de Edlington, en Doncaster. Su padre había sido minero y su suegro bajó a la mina de Yorkshire Main a los 14 años. La mina lo era todo para la comunidad, no sólo un trabajo, y era eso lo que los piquetes en Orgreave estaban intentando salvar.

“Teníamos una cultura de comunidad en el pueblo minero, un auto-control, mirábamos los unos por los otros, y, de repente, nos vimos arrojados en la guerra de clases de Thatcher, dice el mejor amigo de Brealey, Frank Arrowsmith, quien dejó la minería tras la huelga para convertirse en entrenador en un centro psiquiátrico y que hoy es consejero de salud mental.

“Fue su guerra, no la nuestra”, asegura con unas bebidas frente suyo en el club social con Jim Cook y otros viejos colegas del grupo de Brealey. “[Thatcher] estaba determinada a conseguirlo y perdimos, pero el espíritu de comunidad nos atrapó durante 13 meses. Estaba orgulloso de lo que hice, como lo estaban mis colegas y mi familia. Todavía nos sentamos bien rectos y dormimos con nuestras conciencias limpias.

La viuda de Brealey, Pat, ha tenido una dura vida desde la huelga, pero aún se ríe ante la fotografía de McPhee, especialmente con el casco de juguete, que desapareció en una limpieza de primavera. “Lo consiguió en Cleethorpes”, dice. “Pensamos: tenemos que salir un día de estos con los niños durante la huelga, así que nos fuimos todos en el Morris Minor por la A631. George vio este casco en una tienda y entró directamente y lo compró. ‘¿Para qué lo quieres?’, le pregunté. ‘Es para el piquete’, dijo, y así es como empezó a ‘pasar revista’ a la policía’.”

Brealey había sido soldado antes de intentar trabajar como fontanero y luego bajar a la mina, y empezó a actuar ante la policía una vez tuvo este casco, utilizando los recuerdos de su instrucción como soldado de infantería. “Siempre fue muy valiente”, dice Pat. “Tenía agallas. Tengo otra fotografía de él, del Sheffield Star, ‘pasando revista’ a un policía a caballo en Orgreave.”

El grupo de amigos de Brealey se ríe cuando le recuerdan “pasando revista”. Jimmy Kelly dice: “Era ese tipo de persona, con mucho sentido del humor. Pensamos que lo arrestarían algún día, pero eso nunca ocurrió, sólo conseguía arrancar salvas de aplausos. George fue capaz de levantar una pizca de humor para los miles de mineros allí que luchaban para salvar sus trabajos contra los matones de Thatcher, porque eso es lo que eran.”

Hasta el día de hoy no se oye ni ningún comentario positivo en Edlington de la Met [policía metropolitana, N.T.] de Londres o de la policía de Greater Manchester. Pero hubo otros cuerpos policiales como el de Hampshire y Kent, al que pertenecía Paul Castle.

 

[Esta canción habla de los violentos disturbios sucedidos en los carnavales de Notting Hill de 1976. La gran patrulla policial que vigilaba el carnaval arrestó a un niño de raza negra por un supuesto robo ante lo cual la mayoría negra que participaba de la celebración reaccionó violentamente lanzando ladrillos a los uniformados. Cuando el conflicto explotó los miembros de la banda y sus colegas se unieron a los disturbios. La canción aborda la temática de la lucha de clases y habla de que los blancos también tienen que plantar cara y exigir sus derechos, al igual que sucedió con los mineros ingleses.]

Castle (el policía) es el nieto de un minero de la mina de Kentish, que estuvo en huelga más que cualquier otra, y su odisea desde Orgreave ha sido extraordinaria. Su currículum vitae incluye estancias en pequeñas unidades armadas como guardaespaldas de Mrs. Thatcher y de la reina, y actualmente vive en Tennessee, donde dirige una agencia de protección personal.

Pero desde el teléfono en Nashville, Castle no es la mezcla de John Wayne y Norman Tebbit [un famoso político tory de los 80, N.T.] que uno podría imaginarse. Actualmente luchando contra un cáncer, una de sus primeras reacciones a la historia de la fotografía es decir cuánto siente oír hablar de la muerte de Brealey. Castle no apoyó y sigue sin apoyar a los mineros: no podía soportar su trato hacia los esquiroles. Pero dice: “Las personas humanas decentes son sencillamente arrastradas al centro, como ocurrió en la Primera Guerra Mundial, cuando tenías a los alemanes y a los ingleses combatiendo en las trincheras y a los políticos y generales diciéndoles que hiciesen esto y aquello. Eran leones dirigidos por asnos. Sin tener ninguna simpatía hacia lo que estaba ocurriendo en la gran huelga minera, al mismo tiempo tenías la conciencia de lo que podría ser para aquellas comunidades en Yorkshire. No estoy sugiriendo que estuviese de acuerdo con su línea, pero el trasfondo familiar, como es mi caso, te proporcionaría una simpatía humana.”

¿Fue, pues, el encuentro con Brealey un momento humano? Recordando el pasado, hace 25 años, y con una vida dedicada enteramente al trabajo policial desde que dejó su salario de 40 libras mensuales como carnicero para unirse a las fuerzas de seguridad, Castle no está del todo seguro. Dice: “Si fuese una tercera persona mirando la fotografía diría que es una instantánea tomada en el mejor momento, que está generando un folklore alrededor suyo, y que eso está bien. Resume el sentido del humor británico. Pero recuerdo estar más interesado entonces en la seguridad de la multitud que en tener una conversación con un minero, lo que nos dijeron que no hiciéramos. La fotografía no recoge la gravedad de la época.”

De regreso al club social de Yorkshire Main, otro de los amigos de Brealey, Gary Shephard, comparte las dudas de Castle. “Yo no creo que ahí haya comunicación; George simplemente les estaba tomando el pelo.” “Sí”, dice Jim Cook, quien fue defendido con éxito por el abogado del estado Michael Mansfield ante el tribunal, “estaba tomándoles el pelo, pero fueron lo suficientemente decentes como para cogérselo como tenía que hacerse. Otro cuerpo probablemente se lo hubiese llevado. Tuvo suerte de que no fuese la Met.”

Ambos hombres son al fin conocidos, pero uno está muerto y el otro duda sobre el significado que mucha gente puede haber interpretado de la fotografía de McPhee. Pero hay una pieza más en esta serie de pruebas redescubiertas. McPhee tuvo la idea original para la exhibición en el Lowry y estaba organizándola en el momento de su muerte. Después, su viejo amigo y colega Denis Thorpe retomó la tarea, viendo el proyecto como si se tratase de su testamento. Entre el material que se encontró había unos negativos con toda la secuencia de Orgreave; no un solo disparo, sino cuatro, tomados en un par de segundos. El segundo cuadro es el famoso: “Una geometría perfecta, ‘el momento decisivo’ de Cartier Bresson, una fotografía que te atrapa, haciendo preguntarte qué es lo que va a suceder a continuación”, dice Thorpe. Pero miremos a las dos últimas fotografías de los contactos. En ambas la sonrisa de Castle resalta sobre las caras de póker de sus colegas, mientras Brealey está claramente haciendo el payaso con su “revista”.

 Lo que finalmente ocurrió, en una situación muy negra, pero con unas pocas características preciosas que la redimen, fue una sonrisa, no una mueca. O, como dice Thorpe, “un momento de humanidad, y eso es lo que Don estaba siempre buscando.”

Escrito por Martin Wainwright / Banda Sonora por Sin Punkto Fijo
Traducido por Ángel Ferrero, miembro de Rebelión, Sin Permiso y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística.
Enlace:

DETROIT de Kathryn Bigelow (2017)

Olvídense de payasos asesinos, la auténtica película de terror en cartelera habla de racismo y se llama DETROIT. Mientras en San Luis todavía huele a humo y barricada, llega a España la última historia narrada por Kathryn Bigelow, con la firme intención de intentar noquear por enésima vez a los todavía abundantes estadounidenses que no consideran los derechos civiles de los afroamericanos una cuestión de suficiente urgencia.

En esta ocasión, Bigelow se sirve de un suceso real ambientado en la ciudad que da nombre a la cinta, la Detroit ciudad del motor sí, pero también la Detroit ciudad del protopunk de los MC5 y sobre todo la Detroit de la Motown, que es más crucial todavía en esta atmósfera que las hoy abandonadas factorías de automóviles. Al turrón. Valiéndose de su guionista de confianza y de un operador de cámara fabuloso, la asfixia que invade a uno en la butaca durante las prácticamente dos horas y media de metraje resulta insoportable. Claustrofobia en vena la que se inocula al espectador desde que se entrecruzan en un motel las historias de un segurata negro, una patrulla de sádicos policías blancos y un puñado de mansos huéspedes más preocupados por debatir acerca de la atormentada vida de John Coltrane que por plantar cara a autoridad alguna, la misma que a escasas manzanas batalla contra sus propios hermanos.

Desde el primer momento se sabe que aquello solo puede acabar como el rosario de la aurora. El contexto histórico que rodea a todos los protagonistas de los hechos es el de los crudos disturbios que tuvieron lugar en el verano del 67 por todo el país y que, en el caso de Detroit, dejaron a los de Sunset Strip en una simple escaramuza para aficionados.

En cualquier caso, aquí no hay espacio para el enfoque aséptico al que Bigelow nos tenía acostumbrados en películas previas como La noche más oscura, donde incluso se navegaba en la ambigüedad para presentar a los personajes, escudándose en un trasfondo patriótico que todo lo justifica. Aquí se desnuda la verdad, se narra una historia de manera a veces documental mostrando al espectador una trama más descarnada por su verosimilitud que por la crudeza de lo que vemos secuencia tras secuencia.

Parte de ese congoja proviene como no podía ser de otra manera de una cuidadosa banda sonora que incluye material de primera, destacando el más que alegórico “Nowhere To Run” de Martha Reeves y Las Vandellas, que resume perfectamente la ratonera que fue Detroit aquellos días en que, a pesar de todo, se seguían facturando hits como si de Ford Mustang se tratase, quizá porque muchas veces las canciones estaban escritas con sangre.

A pesar del último tramo de la película (que no le hace justicia) esta vez no hay palmadita en la espalda, la bofetada al sistema está dada. De manera mucho más contundente que en títulos recientes como Moonlight esta necesaria película deja un poso de pesimismo, pues al igual que el soul sobrevivió a los hechos hasta nuestros días, parece que también lo hizo la impunidad de ciertos delitos en la era Trump.

53rd & 3rd

La canción 53rd & 3rd habla por sí misma. Todo lo que escribo es autobiográfico, y muy real. No sé escribir de ninguna otra forma

Dee Dee Ramone

53rd & 3rd es una canción terrorífica. Es sobre un chico que intenta ligar tíos en la esquina de la 53 con la Tercera, pero nadie lo recoge. Y cuando al final lo hacen, el chico mata al tipo para demostrar que no es marica

Legs McNeil.

Ramones – 53 & 3rd

If you think you can, well come on man
I was a Green Beret in Viet Nam
No more of your fairy stories
‘Cause I got my other worries

53rd and 3rd
Standing on the street
53rd and 3rd
I’m tryin’ to turn a trick

53rd and 3rd
You’re the one they never pick
53rd and 3rd
Don’t it make you feel sick?

Then I took out my razor blade
Then I did what God forbade
Now the cops are after me
But I proved that I’m no sissy

Sonidos de Mi Vida. The Ramones

THE RAMONES. ¿Qué decir de ellos? forman parte de banda sonora de mi vida. La primera vez que los vi en directo fue en 1982, en el antiguo pabellón de baloncesto del Real Madrid (la primera del 81 me la perdí) presentando el álbum Pleasant Dreams, la verdad es que me encantaron.

Por aquella época a los promotores de conciertos se les ocurría la brillante idea de poner teloneros musicalmente opuestos a los grupos estelares, y claro ¡se liaba la de Dios¡ Digo esto porque allí estábamos los cuatro Larsen originales y Chema (que posteriormente se convirtió en cantante de la banda) en primera fila esperando a los Ramones mientras tocaban los ¡Rebeldes ¡, y claro… en aquella época en plena lucha de guerrillas urbanas, pues se lió la de Dios ¡no llevaban ni 3 temas cuando empezaron a llover botellas a mogollón. Una de ellas aterrizó en la cabeza de Chema, haciéndole un boquete del copón, tocó  correr a la enfermería para que le cosieran. Cuando volvimos, los Ramones llevaban dos temas, no nos perdimos mucho (la crisma de nuestro amigo O.K).

La segunda vez que los vi fue en el mismo escenario en 1989. Me llevé una decepción de órdago, los temas mal tocados, con Dee Dee  en muy baja forma y a punto de dejar el grupo. Los vi una tercera vez también en Madrid, pero ya con C.J  al bajo, eso sería un par de años después y consiguieron quitarme el mal sabor de boca que me dejaron la vez anterior. Dieron un superconcierto.

Tengo un centenar de canciones de ellos en la cabeza, pero he elegido We want the Airwaves porque era el tema con el que empezaba Pleasant Dreams.

Who will save rock´n roll

 
  
 «Como en los tiempos mozos lo hemos logrado de nuevo. Salir indemnes de los acontecimientos. Siempre preparados, con la mejor actitud y presencia. Hermanados para lo que va a ser una larga travesía hacia el buenrollismo. O vamos demasiado puestos o de verdad pensamos que el r’n’r nos va a salvar, con ese halo de romanticismo y creatividad, aderezado por estados anfetamínicos que nos envuelven en una burbuja distorsionada, la cual es imposible abandonar.»

 

« Llevo dos semanas en modo hippy. No paran de sonar sonidos de los ochenta, no paras de experimentar y nuevos sonidos acuden a tu cabeza y vuelta a empezar. Si no me estoy volviendo loco poco me queda. Si basta con que alguien como euskazurro nos reúna para crecer como personas,el r’n’r no puede estar equivocado y podemos dar riendas a nuestra locura y compartirla con otros locos y asi propagarla. Si alguna vez despierto de este sueño,espero dormirme otra vez de nuevo

Cock Sparrer – Guilty as Charged

Artista: Cock Sparrer Álbum: Guilty as Charged
Año de publicación: 1994 Sello: Bitzcore

Escucha el disco. Click Aquí.

1. Get a Rope
2. Because You’re Young
3. Bird Trouble
4. Don’t Blame Us
5. Roads to Freedom
6. Last Train to Dagenham
7. I Fit Central Heating (Working Pt. 2)
8. Strip
9. Crack in the Mirror
10. We Know How to Live
11. Tough Guys

No es el Shock Troops, ni contiene los temas más emblemáticos, como Where are they now, Riot Squad o England Belongs to me, pero al Guilty as Charged le tengo cierto cariño, aunque bien podría ser todo lo contrario, pues estuve sin música durante dos meses (perdí mi tocadiscos, tampoco tenía internet), y lo único que había en el disco duro del portátil era este álbum y el If I Should from Grace with God de los Pogues, ante tal contratiempo me vi en la necesidad de racionar estrategicamente las dosis, para cocinar y limpiar, The Pogues, para el resto del tiempo, Cock Sparrer. Lejos de colapsar mentalmente, desarrollé algún tipo de sociopatía en la que llegaba a extrañar estos dos discos cuando salía de mi casa e incluso llegué a pedir en algún garito que me pinchasen sus temas. Síntomas claros de un peculiar Síndrome de Estocolmo .

El caso es que en momentos de adversidad se agudiza el ingenio, o puede que la condescendencia, y  Guilty as Charged empezó a despertar mi interés y admiración. En sus letras y en su actitud se reproduce esa atmósfera presente en los libros de Irvine Welsh y también esa evolución que viven sus personajes al madurar en una época hostil a su forma de vida. Esto se percibe en los personajes de Trainspotting al pasar a la segunda parte, Porno y la percibimos en las canciones de Cock Sparrer. Los noventa no eran buenos años para el punk, la aparición de nuevas culturas y sonidos precipitaban la marginación y la decadencia.

Dentro de sus márgenes, Cock Sparrer, han sabido perpetuar su fórmula, una suerte de punk melódico donde la melodía, apoyada por coros y voces, mantiene un papel principal y característico. Vamos, su prudencia a la hora de lanzar material nuevo está justificada. Siempre cumplen.

Bandas Alienígenas: The Collins Kids

Oklahoma vió nacer a los hermanos Collins en los primeros años de la década de los 40. Lawrencine May Collins, “Lorrie”, lo haría el 7 de Mayo de 1942, y su hermano pequeño Lawrence Albert Collins, “Larry”, el 4 de Octubre de 1944. Ambos vivieron sus primeros años en los alrededores de Tulsa junto a sus padres, granjero él y cantante y mandolinista amateur ella. Posiblemente fue la afición de su madre a la música la que ayudó a que fundamentalmente Lorrie, ya desde pequeña desarrollara un talento especial para la música y la actuación.

Para 1953 la familia se mudó a California para intentar potenciar la carrera de Lorrie que ya había ganado algún certamen local previamente. En ese momento, aún con 9 años, Larry no había tenido demasiado margen para mostrar de lo que era capaz. Esto ocurriría por poco tiempo, ya que rápido empezaría a sacar chispas a la guitarra que le habían comprado apenas un año antes. Alcanzaron el punto en el que vieron que podían conformar un dúo musical y algún tiempo después participaron en un concurso organizado por el aclamado Town Hall Party. Al día siguiente, ya fueron contratados para actuar en televisión.

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Vanilla Muffins – The Drug is Football

Artista: Vanilla Muffins Álbum: The Drug is Football
Año de publicación: 2003 Sello: Sexmachines Records

Escucha el disco. Click Aquí.

01. Brigade Loco
02. The Pride Of The North I
03. The Gang From Kannenfeldpark
04. All Roads Lead To Rome
05. 3 Comrades
06. Want Some Gas, That’s All!
07. The Mob From Kannenfeldpark
08. Viva El Fulham
09. You’re Just Ugly
10. No Punkrock In My Car
11. The Drug Is Football
12. Mexican Radio
13. The One And Only
14. The Pride Of The North II
15. Streetrock Rules The World

“We live in one ghetto, we get deadly bored, but our drug is football”

(Vivimos en un gueto, muertos de aburrimiento, pero nuestra droga es el fútbol)

El Sugar Oi! vino del país del chocolate, no podía ser de otra manera, un streetpunk azucarado y edulcorado de himnos futboleros. Vanilla Muffins no encontraron mejor etiqueta para su estilo. Dicen que si los Ramones hubiesen sido hooligans, sonarían como esta banda. Ahora imagínate a Joey repartiendo palos y lanzando sillas en plan Headhunter.  Sería más acertado compararlos con Cock Sparrer.

The Drug is Football, es el tercer disco del grupo, el único larga duración en cuyo título no se hace referencia al Sugar Oi!. Se trata de un homenaje a los vicios que les acompañan desde su tierna juventud: idilios veraniegos, cerveza, punkrock y fútbol. Si buscas algo más en este disco, prueba a ver si poniéndolo al revés cambia el asunto, pero me apuesto algo a que en reverse suena el himno del FC Basel.

El caso es que se trata del álbum más emblemático de la banda, canciones coreables que provocan exaltación de la amistad y una inusitada tendencia a brindar y a abrazarse con desconocidos. Se que esto último puede sonar raro, pero hay que vivirlo para entenderlo.

Las quince canciones que componen el disco (aunque se repite The Pride Of The North para encumbrar a dos jugadores distintos) tiran de riffs simples pero efectistas, melodías que despiertan el instinto a levantar los brazos, gritar y hacer el algarrobo. Míticos esos comienzos de Brigade Loco (dedicada a las fiestas que nos pegamos en España) o en Viva el Fulham (que trata de lo peligroso que es juntarse con una española para aprender inglés, nos tienen calados). Grande The one and only, tema dedicado al FC Basel, tras aquel paseo que se dio el equipo suizo por la Champions League en la temporada 2002/03 meándose en la Juventus, Celtic, Deportivo de la Coruña… y quedándose a un paso de cuartos de final. Peculiar, la versión que se marcan de Mexican Radio, de los Wall of Voodoo.

Sumérgete en un erasmus eterno, recemos a Dioniso . Up the Sugar Oi!

Componentes: Colin (voz y guitarra); Eddie Jr (batería); Per (bajo)