Judy is a Punk ¿o una terrorista?

Terror, comics, marcianadas varias… con un trasfondo juvenil y macarra. Las letras de los Ramones pueden parecer simples y sin mucho fondo, pero lo cierto es que en ellas aparecen multitud de detalles, referencias a la cultura popular americana que  pueden resultar bastante interesantes.

Es el caso del tema Judy is a Punk, escrito por Joey en 1975 y publicado en el primer álbum. En él se relata la trágica historia de dos jóvenes punks, Jackie y Judy que viajan a San Francisco y allí acaban  uniéndose al grupo terrorista SLA,  siglas en inglés de Ejército Simbiótico de Liberación.

Jackie is a punk
Judy is a runt
They both went down to San Frisco, joined the SLA
And oh, I don’t know why
Oh, I don’t know why
Perhaps they’ll die, oh yeah
Perhaps they’ll die, oh yeah
Perhaps they’ll die, oh yeah
Perhaps they’ll die, oh yeah

Aunque lo de Ejército Simbiótico parece una coña sacada de La Vida de Brian, realmente existió,  fue un grupúsculo armado de carácter izquierdista que estuvo operativo entre 1973 y 1975 en California. Escribiendo uno de los episodios más bizarros en la historia de la lucha armada.

El Ejercito Simbiótico de Liberación

Miembros del SLA posan con su emblema al fondo: una cobra de siete cabezas que representaba la simbiosis universal.

Este grupo, en adelante SLA, quería aunar todas las luchas de izquierdas para alcanzar una sociedad pacífica e igualitaria a través de un proceso socialista que lideraría el Tercer Mundo. Situándose ellos mismos como la vanguardia de tal revolución. Obviamente, esta noble y gran aspiración entraba en grave conflicto con la realidad. A pesar de aparentar una compleja red organizativa que podía actuar en cualquier lugar de Estados Unidos, lo cierto es que tan solo eran una veintena de estudiantes de San Francisco que practicaban el amor libre y cuyo modelo de organización era prácticamente una secta articulada entorno al carismático líder y activista Donald DeFreeze.

El 3 de Noviembre de 1973 pasan a la acción. Dos de sus miembros asesinan con ocho disparos al Director de Educación Elemental de Oakland, Marcus Foster y dejan herido de gravedad a su asistente (que finalmente sobreviviría).  Empleando en el asesinato balas de punta hueca rellenas de cianuro. El SLA reivindica el atentado como oposición a un proyecto estatal que pretende introducir presencia policial y el uso de tarjetas identificativas en las escuelas de Oakland. Lo que pareció obviar el grupo es que precisamente Marcus Foster se oponía a ese plan y trabajaba para que no se llevase a cabo.

El secuestro de Patty Hearst

El caso más sonado y extravagante llegaría en 1974 con el secuestro de Patricia Hearst, nieta del magnate multimillonario William Randolph Hearst  (el mismo en el que se basó Orson Welles para la realización del mítico filme  Ciudadano Kane).  El SLA raptó a Patty en la residencia de estudiantes de la universidad de Berkeley (ojo, gracias a la información publicada en una revista del corazón) con el fin de poder canjearla por dos miembros de la banda que estaban en prisión. El impacto mediático desbordaría a la banda. Viendo que la demanda de los presos no era viable, cambiaron de planes y exigieron a cambio de la liberación, que la familia hiciese un reparto de cestas de comida valoradas en 70 dolares para todos los pobres de California.  La familia Hearst optó por cumplir la petición, al menos en parte, e hizo una inversión de 2 millones en alimentos para los pobres de la bahía de San Francisco. Durante el reparto se montó la de Dios es Cristo, apareció una manada de gente que superaba todas las expectativas y comenzaron las peleas por la comida. Los trabajadores encargados de la distribución, asustados, lanzaron las bolsas a la multitud y empezó el sálvese quien pueda. Disturbios, heridos, destrozos… El SLA estimó que no se habían cumplido sus demandas, la liberación de Patty Hearst no se produciría.

Tania (Patty Hearst) posa con un fusil delante del emblema del SLA.

Las situaciones que protagonizaba este grupúsculo tenían un aroma lisérgico, un halo de tragicomedia que podía aventurar el peor de los desenlaces. No obstante, apenas dos semanas después volvían a sorprender al personal con un giro inesperado de los acontecimientos. En una cinta de audio enviada a un medio local se podía oír la voz de la secuestrada, Paticia Hearst, declarando su adhesión al Frente Simbiótico de Liberación y anunciando que cambiaba su nombre por el de Tania (en alusión a la guerrillera comunista Tamara Bunke que luchó en Bolivia junto al Ché Guevara). “Patria o Muerte. Venceremos” gritaba en castellano para despedirse. ¿Qué significaba todo esto? ¿lo había hecho por propia voluntad? ¿obligada? ¿era un autosecuestro? Hasta el FBI alucinaba con el tema.

Aun quedaba mucha tela que cortar, diez días después, el SLA atraca una sucursal bancaria en San Francisco, se lleva el botín y deja dos civiles heridos de bala. Las cámaras de seguridad recogen fielmente el lance pero las imágenes dejan ojiplático al paisanaje: Muestran a cara descubierta y felizmente integrada, a Hearst, ahora ya Tania, fusil en mano participando activamente en el atraco y gritando órdenes a los rehenes.

Patty Hearst captada por las cámaras de seguridad durante el atraco a un banco por parte del SLA

Las imágenes corroboran los peores temores de la familia, Patty se había unido al SLA. Las declaraciones de los testigos tampoco dejaban lugar a dudas, para las autoridades deja de ser una víctima y empieza a ser considerada una criminal.

Cartel policial pidiendo la colaboración ciudadana en la búsqueda de Patricia Hearst

Un mes después, un incidente bastante chapucero precipita el desenlace. En una tienda de Los Ángeles dos miembros del SLA se enzarzan en una pelea con el guardia de seguridad  por un pequeño hurto, en medio de la refriega aparece un tercer miembro del grupo disparando una ráfaga de ametralladora, los terroristas aprovechan la confusión para escapar pero  abandonan su furgoneta, y en ella, una multa de aparcamiento con la dirección postal de la base de operaciones del SLA. Los testigos reconocen a Patty Hearst como la autora de los disparos.

El FBI decidido a finiquitar de una vez por todas el asunto, cerca la residencia de la banda y acomete un asedio en toda regla. Disparos, lanzamientos de gases… todo ello retransmitido en vivo por la televisión. Los seis activistas presentes en la casa mueren por disparos, quemaduras o asfixiados por la inhalación de gas.  La desproporción de la actuación pone en evidencia que la situación se estaba saliendo de madre para las autoridades. Patty contempla la muerte de sus compañeros desde la televisión del motel en el que se oculta junto a otros dos miembros del SLA. No será hasta dieciocho meses después cuando consigan atraparla.

¿Qué fue de Patty Hearst?

Patty Hearst muestra una camiseta pidiendo perdón.

El juicio se convirtió en todo un acontecimiento. La familia Hearst no escatimó en gastos y desplegó todo un batallón legal.  Los abogados centraron la defensa en señalar que ella había sido víctima de un severo lavado de cerebro y de un caso típico de Síndrome de Estocolmo.

En sus declaraciones, una Patty Hearst derrumbada, alegó que durante su cautiverio fue encerrada en un armario, donde permaneció a oscuras durante semanas obligada a participar en discusiones políticas. Que le suministraron LSD y bajo sus efectos le adoctrinaban en la ideología marxista.  Que el líder Donald DeFreeze le amenazaba constantemente con la muerte y que fue obligada a participar en las orgías del grupo y por lo tanto violada repetidas veces. El jurado no creyó sus palabras y fue condenada  a diez años de cárcel, posteriormente un juez basándose en informes psiquiátricos estimó la reducción de pena y finalmente el presidente Jimmy Carter le conmutaría la sentencia tras cumplir finalmente 22 meses de prisión.

La excentricidad del caso, la implicación de una familia tan famosa y poderosa en los Estados Unidos, no dejó a nadie indiferente. Sea como fuere, ahora entendemos el incierto destino al que somete Joey a las protagonistas de su canción.

 

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