Cada
viaje es especial y eterno, cada uno tiene su singularidad y sus estímulos, siempre me
sorprendo y aprendo de cada uno de sus
matices.
Lohot
es un viajante en el tiempo que amplia sus
conocimientos que le ayudarán en el devenir de un futuro
incierto y no
miento. De
lo que había de sucederle todavía no es consciente, pero
sentía un
fuerte dolor en el pecho, lo que le ocurria muy esporadicamente.
Este nuevo viaje al IMPERIO DEL METAL le depararía grandes y
gratas experiencias. Las tribus
del imperio no se andaban con ostias, su fin era la guerra, destruir a
su enemigo y
construir su destino.
Lo
primero que vio nada más llegar fue una enorme bola de fuego que
se dirigia
precisamente a él. No
se preocupó, el fuego era su aliado y nada debia de temer de
él pero, por desgracia, se encontró en medio de una
batalla entre gentes desconocidas.
La enorme
bola de fuego
le engulló, esto le
reconfortaba pues le recordaba a su padre fallecido, pero
debía
salir pronto de ella ya que sino le devoraría.