La caida de Detroit PDF Imprimir E-Mail
Suciedad e Historia
Escrito por Viti Harpore   
martes, 09 de febrero de 2010

La ciudad de Detroit evoca en nuesta memoria colectiva enormes fábricas de coches llenas de obreros y a buenos músicos haciendo incendiario rock´n roll.

 

 No en vano de ella salieron grandes bandas, desde el denominado el Detroit Blues (con John Lee Hooker y demás) pasando por el sonido Motown (con Marvin Gaye, The Jackson Five y compañía) y culminando con toda aquella amalgama de grupos que hoy se conocen pretenciosamente como protopunk , y sin los cuales -a decir verdad-  el punk no hubiera adquirido todo su significado y sonido.

 

Hablamos principalmente de The Stooges (con Iggy Pop al frente) y de MC5  cuyo nombre fue elegido en honor precisamente de la industria del automovil (Motor City Five) al constituir ésta el principal símbolo de la capital de Michigan. No me resisto también a incluir entre esos grupos a los DEATH, esa maravillosa y desconocida banda que nos descubrió Jorge Nocidio hace unos meses.

 

Pero esa imagen de sueño americano -auspiciada por una mercantil tan monolítica como la General Motors- hace tiempo que se desvaneció contra la sucia realidad. En efecto, la crisis del petroleo y la inevitable decadencia del modelo productivo yanki -¿quien coño puede aguantar con esos mastódonticos autos que gastan como tanques?- unido al potencial de los coches japoneses y a lo barato que sale trasladar las fábricas a Mejico (para eso vale el ALCA , no?) han convertido a Detroit en una terrorifica sombra de lo que algún día fue. La burbuja automovilística explotó y se llevó por delante la ciudad en la que nacieron Ron Asheton e Iggy Pop y en la que se formó el White Panther Party.

 

Probablemente, los KISS nunca dedicarían su famoso tema Detroit Rock City a la actual Detroit, inmersa en un abismo del que le va a ser muy difícil salir. Ahora es un lugar más apropiado para una canción de The Cure o de los Carniceros del Norte; un escenario ideal para una película de terror a lo "28 días después". 

 

Para que os hagáis una idea de lo que hablo, en los años 50 vivían unos 2 millones de habitantes mientras que ahora tan sólo viven allí 900 mil personas; ¡¡menos de la mitad!! Esto ha llevado a que un tercio del área urbana esté deshabitada, y tengan un desempleo del 29% (el mayor del país), un 70% de asesinatos no resueltos y un déficit municipal de 300 millones de dolares. Este caos produce situaciones realmente impactantes pues existen calles, edificios y hasta barrios enteros que han sido, a todos los efectos, abandonados desde hace años. De hecho, por cada casa que se construye en la ciudad se demuelen diez.

 

 

La revista LIFE de este mes de Febrero dedica un reportaje especial al trabajo del fotógrafo Keith Marlowe que ha documentado los espeluznantes paisajes urbanos generados por la caida en barrena de Detroit. La portada es ya muy significativa: una batería rota y abandonada en un sótano mugriento con la inevitable bandera americana de fondo.

 

En el reportaje podemos encontrar imagenes más que sorprendentes como el teatro principal de Detroit reconvertido en un aparcamiento de coches de un Centro Comercial (dcha) o la Estación de Tren  completamente abandonada y tapiada. Iglesias, colegios, parques, hoteles, fábricas, museos e innumerables viviendas son retratadas en un estado más que lamentable.

 

Tiene que ser extraño haber crecido en un lugar y que se haya convertido en esto. No debe ser muy positivo ver tu colegio de la infancia pasto de los yonkis y de la podredumbre. Normal, por tanto, que los jóvenes incorporen extrañas tradiciones delictivas: como incendiar intencionadamente casas abandonadas cada año durante la llamada Noche del Diablo, la noche anterior a Halloween. El fenómeno tuvo que resolverse con el derribo masivo de edificios abandonados, de hecho, el Ayuntamiento tiene una oficina entera dedicada a las demoliciones, y este tema es prioritario en las recientes campañas municipales.

 

Historias como esta han sido relatadas en los documentales "Detroit, ruin of a city" o en "Roger & Me" de Michael Moore en el que curiosamente se enfrenta al Presidente de General Motors y a su responsabilidad en el proceso de desaparición de su ciudad Flint (también en Michigan). Podéis verlo en línea íntegro aquí .

 

 

A algunos este proceso desolador no les resultará del todo ajeno. Determinados paisajes de la Cuenca Minera Asturiana o Leonesa (La Felguera, Reinosa, Villablino...) no tienen nada que envidiar a estos lugares.. la desindustrialización  es lo que tiene, ¿no?. Pero este proceso puede tener un punto de actualidad; hay imágenes que recuerdan poderosamente a los bloques y barrios que pueblan los extrarradios de nuestras ciudades y que fueron levantados de un día para otro  al más estilo Pocero. En la actualidad y recien construidos, muchos de ellos siguen más que vacíos. ¿Que será de esas zonas dentro de unos años?

 

Puede que tengamos un pequeño gran Detroit cerca de nuestras casas en no mucho tiempo. Así que aprovechemos para hacer buena música (o para crear el White Panther Party) si es que aún estamos a tiempo.

 

Para los que quieran explorar este tema, tal y comentaban en el blog Vision Beta existen varias webs que reflejan la muerte lenta de Detroit: detroityes.com es una especie de guía de las ruinas de Detroit, con un listado y galería de ruinas industriales, ruinas del centro de Detroit, y ruinas de los suburbios y barrios. Increíble observar el mapa con una guía por las ruinas de la ciudad. Aunque claro, después de ver todo esto no hay que pensar que Detroit es por completo una ciudad fantasma. Para ello nada mejor que observar algunas obras para el resurgimiento de la ciudad. Otro sitio también refleja en galerías de imágenes las ruinas de Detroit: detroitruins.ne. También podéis disfrutar en Youtube de un Tour por los guettos de Detroit, muy instructivo.

 

 

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